Gonzalo A. Luengo O.
Soy Gonzalo A. Luengo O. y este es mi blog misceláneo. Escribiré cualquier cosa aquí. Me puede contactar en Twitter escribiendo a @gonzaloluengo.
Sunday, January 14, 2018
La Virgen-Cerro
Gonzalo A. Luengo O.
Friday, October 06, 2017
Es «(c)», no «©»
Una consulta y una respuesta enviada a la Real Academia Española a través de su sitio web http://www.rae.es y su formulario de consultas del Departamento de «Español al día».
La consulta
Estimado señor o dama:
Agradecería me dijeran cuál de las siguientes tres opciones es la correcta para abreviar la palabra «candidato»:
1. Doctor © en Biología
2. Doctor (c) en Biología
3. Doctor (C) en Biología
En conclusión, ¿«candidato» a un grado académico como doctor o magíster se abrevia «©», «(c)» o «(C)»?
Atentamente.
Gonzalo A. Luengo O.
La respuesta
Gonzalo A. Luengo O.
Tuesday, August 01, 2017
Perros que te ladran y te quieren morder
Gonzalo A. Luengo O.
Monday, May 22, 2017
No seamos como un dios de piedra
Friday, February 10, 2017
Aprender inglés: la mejor manera de hacerlo
Wednesday, January 18, 2017
El arzobispo comido por ratones
Gonzalo A. Luengo O.
La tradición de renunciar
El Papa Benedicto XVI pasará realmente a la historia como un reformador, al menos en cuanto a iniciar una costumbre se refiere, si el Papa Francisco renuncia también al papado.
Gonzalo A. Luengo O.
Wednesday, December 14, 2016
Tutorial para enfrentar a gente que no nos agrada
Gonzalo A. Luengo O.
Nadie elige
Gonzalo A. Luengo O.
Saturday, February 06, 2016
Cómo funciona todo
Por Gonzalo A. Luengo O.
El universo es enorme y lo contiene todo. Y cada parte de él, cada animal, piedra, planta, etc., cada cosa, es un resumen de ese todo expresado en diferentes proporciones. Es así como se conforma la diversidad de ese todo. ¿Cómo es posible que nada salga expulsado del universo? Porque efectivamente, el todo no podría ser lo mismo sin alguno de sus componentes: cada cosa es importante siendo tal como es. La pieza clave es lo bueno, eso es lo que ata a todo en el universo. Y es en percibir lo bueno que la existencia cobra sentido.
Percibir lo bueno es muy difícil en ocasiones en que, bajo nuestra percepción, pareciera no estar presente. Pero está.
Cada persona tiene lo bueno en ella, pero como nadie es igual a otro, ya que el universo se resume en dosis distintas en cada ser, su percepción de lo bueno también varía. Es así como para mí, cierta piel, ciertos labios, cierto cabello, ciertas piernas y ciertos ojos me harán sentir atracción y amor inmediatos hacia quien los posee. O cierta música, o ciertas tradiciones. Cada persona tiene en sí misma lo bueno presente de forma tan única, que entonces verá lo bueno en otros (seres, fenómenos, etc.) de una manera particular. Y así es como algunos, de acuerdo a su historia y las características del cuerpo que ocupan, reaccionarán ante la diversidad del universo todo. Ante cada una de sus partes. Y entonces no podrán ver lo bueno a veces.
Comprender que cada persona tiene su propia percepción de las demás cosas y que puede amar a unas y a otras no, es finalmente la forma en que somos capaces de ser nosotros mismos íntegramente. Por esa razón no es bueno juzgar a nadie por sus sentimientos, por lo que le nace sentir y hacer. Mientras más una persona sea lo que siente, más sentido expresa el universo. Y debido a que cada uno es como es de forma graciosa y natural, es que, por ejemplo, hay amigos que no necesitan ni de tiempo ni de espacio ni de ninguna variable para amarlos de forma automática y hacerlos parte de nuestras vidas. Todo tiene que ver con cómo vemos lo bueno desde acá, desde los extraños límites que son nuestros cuerpos y nuestra historia.
¿Cómo vivir, entonces? Quedándose con lo bueno, ayudando a que no haya otras personas que interrumpan la libertad de los demás (ayudando, o sea, a que vean lo bueno). Y quedarse callado cuando no podemos ver lo bueno y percibimos como malas algunas cosas. Al menos tratar, con criterio, de hacerlo siempre que sea posible. Y no negarse a amar o al menos dejar saberlo. O saber que en ese instante en que nos miramos a los ojos, en realidad estamos tratando de percibir lo bueno: cuando ambos lo encontramos, lo sabremos una milésima de segundo o menos antes de querer abrazarnos.
Gonzalo A. Luengo O.
Friday, January 01, 2016
La libertad de sentir
Por Gonzalo A. Luengo O .
Daniela, una chica de Twitter con la que hablo de hace años, escribió: 'Y me cargan las personas arribistas. Yo soy muy resentida social y abajista, detesto el jactarse de cosas y plata'. Eso me hizo contestarle esto:
'En realidad, con eso quieres decir que detestas no ver a la persona pura, sin extras, valerse por sí misma. Pienso así. Siguiendo la idea, encuentro lamentable personas que para sentir, deban tener cosas o visitar lugares. Como ir a las cataratas del Niágara para llegar diciendo 'ahí sentí paz'. Eso es pobreza, tener que ir lejos cuando los sentimientos los descubres siendo tú mismo y donde sea que estés. Pero no, hay gente que ama consumir (viajar, tener) y recién ahí logran sentir. Están bloqueados por cosas y no logran ser ellos mismos. Creo que la gran molestia en relaciones humanas, es finalmente no ver quién es realmente la otra persona y que esa persona no necesite nada para demostrarte quién es, si te ama realmente, si te odia en realidad, si siente excitación sin estar en NYC'.
Valerse por sí mismo, ser uno mismo reconociendo que no puede tener seguridad de nada externo, que necesitamos ayuda y encontrando los sentimientos sin algo extra sino interior, es encontrar el cielo.
Gonzalo A. Luengo O.
Monday, December 28, 2015
Caminata de Santa Clara a Bulnes 2015
Caminata de hoy de dos horas y media de Santa Clara a Bulnes (31 de diciembre de 2015):
- Partí de la escuela a las 12.15pm.
- Hubo tres autos que, en el solitario camino, se detuvieron para llevarme. Les hacía un 'no' con la mano y el brazo y luego les levantaba el pulgar. Me faltó llevarme las manos al corazón antes de que siguieran su rumbo.
- Me fue acompañando a Santa Clara el maestro de la escuela. Yo le hablaba de mis otras caminatas, al Santuario de Auco con mi amigo-ahijado, mis andadas nocturnas por la carretera, cuando caminé de Canta Rana a la llamada 'ruta de la muerte' (Ruta N-59-Q), etcétera.
- Después de dejar correspondencia en el correo de Santa Clara, saludé a la profesora jefe de cuarto básico 2014, María Eugenia Vivallos, y pasé al retén donde pedí me dejaran pasar al baño.
- Me encontré con Dánica, asistente en el programa de integración de la escuela y la saludé.
- Le pregunté a un chofer de taxi qué camino tomar: sin el teléfono no tenía mapas. De ahí me acordé del camino.
- Los taxistas fueron testigos de este tipo que caminó toda esta parte de la calle de servicio de la Ruta 5 Sur. Pasaban a cada rato y de seguro les pareció raro.
- Saludé a dos desconocidos que me quedaron mirando.
- Junto al camino llamaron mi atención un montón de botellas de cerveza Corona (eran muchas) y también otro montón más allá de cartolas de apuestas de Experto.
- Salí de Santa Clara recitando el nombre de mis papás, abuelos, bisabuelos, tatarabuelos y algunos tátatara tatarabuelos. De memoria.
- Pensé, mientras miraba las nubes, que el cielo no existe. Es un mero concepto humano. No hay límites.
- Me encontré con el letrero de taxi que se puede ver en la imagen. Está roto. Lo boté dos veces antes de pensar y llevármelo de recuerdo definitivamente, a falta de fotos. Lo tengo en mi casa para que lo vean mis visitas. Tal vez quedó de algún accidente automovilístico.
- Me gustan las animitas. Siempre las fotografío. Y este fue un camino más donde había. Sospecho que es por la línea del tren adyacente más de alguna muerte que cada ermita recuerda.
- Me di cuenta de un diseño repetido en las animitas de autopistas: unas de hojalata con pedestal de fierro, muy parecidas a un buzón doméstico.
- Pasando por el puente El Espinal, recordé cuando Diego Sandoval, de cuarto básico, me contó que con su papá vieron una vaca muerta ahí debajo.
- Los canales de regadío pasando en medio de huertas y antejardines, son adorables.
- Muchas libélulas y bichos hacían un sonido de lujo entre los árboles. Hay todo un tramo de pinos.
- El olor de los eucaliptos fue maravilloso.
- Llegando a la ciudad, los cardos eran muchos. Me gustan.
- Ya en la zona urbana, seguía caminando y de pronto me di cuenta que existían las veredas, fue extraño volver a caminar por ellas.
- Pasé de largo por una carnicería, pero me devolví de inmediato porque vi que había jugo de naranja.
- La maravilla y broche de oro del trayecto: en la carnicería tenían en una radio el Bolero de Maurice Ravel. No lo podía creer. Así que mientras pagaba por el jugo, pregunté si alguien puso el Bolero de Ravel conscientemente. La señora me dijo que era la Radio Adventista y que siempre la ponían porque les gusta la música clásica. Me preguntó por el tema y le conté sobre Maurice Ravel y cómo se inspiró para componer esta obra.
- Tomé el bus a las 2.55pm y volví a Chillán.
Gonzalo A. Luengo O.
Sunday, February 01, 2015
Qué es ser alguien íntegro: una propuesta
Monday, December 29, 2014
Nuestro rechazo a lo vulgar y pobre («flaite»): causa de exterminio humano
Saturday, December 27, 2014
El pecado de beber agua
Gonzalo A. Luengo O.
Thursday, December 18, 2014
La gente negligente: asesinos de pobres
Wednesday, November 12, 2014
Mi opinión sobre ateos y agnósticos
Thursday, November 06, 2014
El carabinero anti mapuches y peruanos... tendría esa misma sangre
Llevo unos ocho años de trabajo en genealogía, es decir, investigando y asesorando en el conocimiento de nuestros antepasados. En este link puede conocer de esa parte de mi vida: http://bit.ly/1qrjTel. Y si hay algo que he aprendido sobre nosotros, los seres humanos, es que todos somos producto de la diversidad, somos diversidad y somos generadores de diversidad. En ese sentido, todos tenemos antepasados tan diversos y le debemos nuestra existencia a personas que a veces están en contra de nuestros propios principios (o mejor dicho, individualidades). Ése es el caso de Arnoldo Esteban Encina Castillo, sargento de carabineros que el día de ayer alcanzó notoriedad pública por dejar en su muro de Facebook mensajes poco amables antes de ir a cumplir con su labor, contra mapuches y peruanos, siendo el sitio web http://www.mlqtv.com el que devela justamente un mensaje de este carabinero contra Perú. Lo que llama la atención, es que este carabinero, sin ir muy lejos, cuenta dentro de su genealogía con un apellido que parece no ser de naturaleza propiamente española, sino peruana: Guaringa (también escrito Huaringa). La raíz «huar» me hace pensar en un origen más bien nortino (piensen en «Huara») y justamente peruano, autóctono. Es obvio que profundizaré para confirmar esto, encargando las fotocopias de registros civiles de la familia de este carabinero. La primera parte de esta pequeña investigación que busca demostrar la presencia mapuche y peruana de un individuo que públicamente las rechaza, se inicia sacando del padrón electoral el R. U. N. del mismo para luego ir al Registro Civil en línea y generar un certificado de nacimiento de él, donde salen sus padres con sus respectivos roles con los que se obtienen sus propios certificados de nacimiento y así hacia atrás. De esta forma se obtiene que Arnoldo Esteban Encina Castillo es hijo de Arnoldo Encina Gajardo y Marianela Castillo Díaz (por esto debe usar el nombre Esteban en Facebook, para distinguirse de su padre que lleva el mismo primer nombre) y nieto de Tulio Encina, María Isabel Gajardo, Juan Guillermo Castillo Guaringa y María Leontina Díaz Moya, estos últimos dos casados en Viña del Mar. Es entonces por su lado materno que este sargento posee esta historia familiar conectada a un nombre, reitero, de naturaleza más cercana a Perú, tema que profundizaré. Pero en materia genealógica está claro que en Chile, casi toda la población tiene ancestros en común, muchos de ellos mapuches o de otros pueblos. ¿Para qué el odio con mapuches y peruanos si nuestra propia existencia se debe a ellos? Un grupo grande de gobernantes chilenos (desde Mateo de Toro-Zambrano, José Miguel Carrera a los Frei o los Montt, por ejemplo) son descendientes de Barbola Coya, mujer peruana que vivió en La Serena, casada con Garcí Díaz de Castro, de origen judío (véase Retamal Favereau, Julio et al. 1992. «Familias fundadoras de Chile», tomo I. Zig-Zag. Santiago. Chile). La genealogía ha venido demostrando durante los últimos cien años de investigación, la naturaleza diversa de los chilenos y cómo hemos absorvido en nuestra diversidad a extranjeros, aumentando nuestra multiculturalidad de origen, pero lamentablemente renegamos de esa misma raíz y seleccionamos el apellido más lindo de nuestro pedigree, rechazando al otro: nos hemos creado miedos que nos llevan a tener un carabinero tan relajado que hace bromas que sólo colaboran a aumentar la ignorancia y reducir el amor propio.
Friday, October 31, 2014
Unas palabras para los padres que luchan
Por Gonzalo A. Luengo O.
Cualquiera que me ve o me conoce sabe que yo no bebo alcohol, no fumo, que soy responsable, tradicional en muchas cosas, trato de ser puntual, que me enojo por ser idealista, que tengo claro quién soy y que hago lo que quiero. No tienen para qué ofrecerme nada. ¿Por qué nunca en mi vida me han ofrecido drogas, por ejemplo? Porque se sabe que no me interesa, de presencia. Porque soy libre. ¿A dónde voy? A que mucha gente tiene miedo de que sus hijos sean libres. Hay personas que me aprecian por quién soy, porque soy profesor, leo libros e investigo, colecciono estampillas, hago genealogía... y yo soy así porque soy libre. Y hasta me ven como un buen ejemplo para sus hijos. Hay mucha gente, sobre todo religiosa, que sencillamente tiene repulsión a la libertad, porque la libertad crea diversidad. ¿Tanto miedo tienen que sus hijos sean tal como son que tienen que mentirles o hacer que piensen que hay un solo camino correcto, yendo en contra incluso del principio de libre albedrío? ¿De qué tienen miedo? ¿Temen que sus hijos no sean como yo o como tal o cual persona? El mundo es diverso, cada uno es como es o como alguien quiere que sea, ¿ustedes quieren que sus hijos no sean como son? ¿Tanto miedo y asco le tienen al mismo mundo que los acoge a ustedes mismos? ¿Usted cree que está en una lucha, peleando contra el mundo, y teme que su hijo no pelee de su lado? ¿Tan mal piensa de su hijo que cree que por él mismo no podrá concebir una vida decente y por eso le impone tantas reglas y distancia de otros seres humanos? ¿Tan débil es usted mismo que teme no poder darle un buen ejemplo a su hijo? Tal vez usted no es libre. Tal vez toda su vida está edificada sobre arena, la arena de una religión, la arena de pensar que por tener ciertas cosas materiales usted vivirá mejor. La arena de sus miedos. ¿Y tan egocéntrico es usted que quiere que su hijo piense igual? ¿Tanta guerra y mal hay en su percepción de la vida? Pero usted no es nadie para tapar el Sol con un dedo. El mundo fue y seguirá siendo diverso. Su dedo usted lo ha ocupado solamente para presionar y tratar de darle forma a un ser humano que ya tiene forma: su hijo. Lo está deformando, haciéndolo triste. Dejó de inculcarle valores ciudadanos reales y le inculcó miedos, miedo al mundo, a luchar en guerras 'santas'. Usted es un asesino.
Gonzalo A. Luengo O.












