Soy Gonzalo A. Luengo O. y este es mi blog misceláneo. Escribiré cualquier cosa aquí. Me puede contactar en Twitter escribiendo a @gonzaloluengo.
Saturday, September 13, 2014
Historia de Chillán en subastas online
Mi inconsciente: un don nadie mal educado
Anti-monumentos
Friday, August 22, 2014
Una pobreza aún más triste y condenada: la humana
Por Gonzalo A. Luengo O.
El ser humano es social. Cuando se tiene una base con eso (la familia o un equivalente), hay una necesidad satisfecha y sólo queda buscar el amor de amigos y pareja. Pero, ¿qué se hace con quien no tiene base? ¿Buscar la felicidad en otra gente o eso está mal y no se debe depender de otra persona? Cuando a muchos se les muere su madre, un padre, un abuelo muy querido, pues en ese instante no se es feliz. Da pena. Pero la vida sigue y el amor recibido es un cimiento: la persona se va, pero para el ser amado que queda vivo, la muerte del otro no significa más que un duelo, una pena. Pero hay una realidad: personas que no tienen base, no tienen a la familia o un equivalente. La lógica es esta: la persona es feliz cuando tiene a alguien al lado al que le importa, es la esencia social humana y base para hacer sociedad. ¿Dónde encuentra eso alguien que no tuvo familia o tuvo un hogar enfermo, que no cubrió esta necesidad? Entonces queda el prójimo, la búsqueda de un amigo. Y está bien en la lógica de que el ser humano sí depende de otros para ser feliz, pero si no son de tu grupo cerrado, pues no es visto como normal. La lógica no sirve. Hay que plantearse entonces cómo asumir la soledad, cuestionar qué tan justo es que alguien no tenga a nadie. ¿Debemos dejar que esa persona supere sola su problema? ¿Cómo se puede liberar de una necesidad? ¿Nace el ser humano con todas las potencialidades y recursos para ser feliz? Pues no: el ser humano trae una falta que debe superar: amar al otro; eso no se supera solo. Me he cuestionado este asunto de la forma en que planteo en este ejemplo:
Piensen en una persona muy pobre, sin nada para comer incluso, ignorante, que creció en un ambiente falto de todo. Y esa persona se acerca a alguien de mayores recursos, alguien que ha tenido una vida sin carencias. Quien tiene mejor pasar le da algo de comer al pobre y el pobre lo agradece y hasta le duele la boca por la poca costumbre de comer. El pobre está encerrado en su ignorancia, su pobreza: los años y las etapas han pasado y él de pronto despertó y supo que necesitaba ese pan que le dieron. El pobre, sin fortaleza (porque no existe, nunca se construyó), pide más pan porque lo necesita, ¡no lo tuvo nunca! Pero el que sí tiene para comer desde siempre, el que ya acostumbró su organismo a recibir el pan, le dice al pobre: 'tú deberías no depender de mí ni de nadie para seguir comiendo, no te daré pan por lástima'. El punto de todo este planteamiento es el siguiente: el ser humano es un ser social. ¿Cómo lo hace una persona que nunca tuvo afecto, nunca, para liberarse de esa necesidad y no rogar por el pan de la compañía? ¿Qué hace alguien que nunca tuvo ese pan en su casa? ¿No lo pide? Porque las metas propias de la vida (como querer hacer un proyecto o terminar la tesis o tener un diploma) uno lo puede lograr. Puede superar eso. ¿Pero qué hacer en el caso de gente que no tuvo compañía ni afecto como base en su vida, en su hogar? ¿Pedir ese alimento? ¿Cómo hacerse solo esa comida? ¿Cómo hacer que te deje de importar? ¿Seguir adelante teniendo éxito y logrando grandes cosas sacándose el alma tal como si se sacara el estómago para no sentir hambre? ¿Es más fácil ser libre siendo así de pobre o la libertad empieza cuando te liberas de lo que tenías? ¿Cómo te liberas de algo que no tienes? ¿Cómo te sacas el corazón para no seguir molestando, para esperar que de la nada alguien te dé de comer sin pedirlo? ¿Y cuando ese pobre (que siempre fue pobre) se encuentra a alguien tan necesitado como él le debe decir 'sal tú solo, libérate solo de tu necesidad humana de tener a alguien a quien le importes'?
Gonzalo A. Luengo O.
Sunday, July 20, 2014
Perdí la fe
Por Gonzalo A. Luengo O.
Gonzalo A. Luengo O.
Sunday, June 22, 2014
Sobre los amigos, la intimidad y los regalos sopresa
Por Gonzalo A. Luengo O.
Gonzalo A. Luengo O.
Ser responsable al invitar a alguien a salir, a una fiesta, etc.
Por Gonzalo A. Luengo O.
Gonzalo A. Luengo O.
Sunday, April 20, 2014
Un mensaje mío a los 'huachos', hijos naturales, de padres separados, familias 'mal constituidas'...
Por Gonzalo A. Luengo O.
Este 2014 cumplo nueve años trabajando en genealogía, descubriendo verdades de muchas familias y dándome cuenta que tengo la 'suerte' de venir de familias que en al menos 150 años son fáciles de investigar, puesto que tanto mis padres, abuelos, bisabuelos y tatarabuelos, todos sin excepción, se casaron y tuvieron familias 'bien constituidas' (vaya estúpido concepto). De ahí para atrás me encuentro con hijos naturales y nombres de hombres y mujeres que nunca sabré porque no reconocieron a mis antepasados. Esto le pasa a cualquiera. ¿Son realmente no deseados? Si tú tienes padres separados, eres hijo de una madre soltera, eres adoptado o tienes una familia 'extrañamente' constituida, teniendo medios hermanos o más de un núcleo familiar, déjame comunicarte el valor que eso tiene para alguien como yo, hijo único de padres que nunca se separaron y supieron tener una familia 'bien constituida'. Porque me tocó, a mí y a muchos, ser hijos 'deseados', ¿y por qué me desearon a mí? Pues al menos uno de mis padres me quiso. La otra, pues no sé para qué si no más que por un deber, un deber de aparentar que un matrimonio iba por 'lo que se esperaba'. Ambos en realidad finalmente se dejaban llevar por el deber del mal llamado 'bien'. De alguna forma ustedes eligieron venir acá y sus madres o padres o uno de ellos los debió asumir y luchó por ustedes. Lo mío fue distinto, a mí me trajeron porque sí, me asumieron como una parte de la familia (como un hijo, pues mi padre) que 'debía ser'. Mi papá murió y estuve al amparo de mi madre. De ella sí rescato que me ha dado mucho, pero el afecto es algo que nunca tuve. Estando en el colegio y en la universidad no me importaba estar aislado del resto. No veía a la familia de mi papá nunca. Y no me interesaba, yo sólo me he preocupado de mi carrera, de mis estampillas, de la genealogía y las lecturas que tienen que ver con eso. Y era feliz. Han sido complejos los últimos cuatro años, en que de pronto tuve amigos más cercanos y he luchado por conservalos. Todo lo que hago en esta vida es platónico, un reflejo de algo que nunca he tenido pero que sueño con tener. Ése es el sentido de mi vida. Y por eso me he quejado tanto cuando un amigo me deja solo o no me contesta, porque antes no lo tenía, por eso vivo al triple la vida, vivo intensamente día a día y me la juego. Los hijos 'no deseados' llegaron a ser quienes son acá. Yo siempre he sido quien soy y he hecho lo que quiero, pero siento que 'debo' estar acá. A mi me 'desearon', nadie me asumió, nadie tuvo que demostrar interés por mí. Eso duele. Y por eso lucho siempre por mis valores y convicciones, porque me esfuerzo por eso que no tengo, por eso soy claro y tengo la voluntad de esforzarme por la gente que quiero y que finalmente he buscado, porque no la tenía. Tengo primos en tercer grado, sobrinos en quinto grado y hasta en decimosexto grado porque los he buscado, porque no tengo hermanos y mi familia ha vivido lejos. Pero estoy feliz, porque tengo las cosas claras y sé lo que valgo al esforzarme en cada paso que doy por no estar solo y luchar por mis valores: es como cuando te instalas con un café francés en Chile: lucharás por que sea lo mejor posible y tratarás de que sea tan francés que... ¡será más francés que en Francia! Cuando uno de mis mejores amigos, que son pocos, me pidió que fuera su padrino de Confirmación, logré sentir su aprecio a mi esfuerzo por vivir en este mundo al que de alguna forma 'me hicieron llegar': me tomó en serio, sabe que lo quiero como a un hermano y que lucharé por serlo, porque no lo soy. Es luchar por las ideas lo que me mueve. Porque llegué acá, salí hace poco y estoy en el camino. No tuve lo que los 'huachos' han tenido o lo que los hijos de padres separados han recibido, o lo que han vivido muchos adoptados e hijos de familias monoparentales, con medios hermanos, etc.: al menos una persona que simplemente supo que vendrían y los estaba esperando con amor, con ansias de abrarzarlos y criarlos. Yo y muchos otros venimos a criar a otros, a tocar puertas, a pedir. Y en eso estoy. En esta jornada encontraré a una mujer que amaré y querré a mis hijos, los desearé y ya los estoy esperando, con los brazos abiertos, no por aparentar algo, los espero porque quiero darle más vida y diversidad a este mundo y abrazarlos será como abrazar a mi prójimo y ser su padre será el honor de tratarlos para que aprendan el valor de criar y amar a quienes tengan al lado.
Gonzalo A. Luengo O.
Monday, February 17, 2014
Por qué creo que la universidad debe ser gratis y pública
Es notoria mi posición política, mi posición frente a las tomas, al Movimiento Estudiantil que se ha gestado en los últimos años en Chile. Yo no estoy de acuerdo con tomas, con protestas, sólo porque no faltan los encapuchados que arruinan todo. Qué lindas son las protestas cuando todo es en paz. Pero en fin, estas marchas y protestas son un síntoma que, a mi pesar, es el que generará cambios que sí o sí explotarán y se establecerán un día. Los cambios duelen. Es volver a nacer, volver a hacer las cosas. Siendo conservador en muchos aspectos, me cuesta aceptar, siendo chileno, que las manifestaciones sean finalmente algo que no tiene color, ni sexo, ni nada, sólo una forma para que las cosas pasen. Falta pasión. Conciencia. Un señor sabio me decía cómo hoy los jóvenes sólo piensan en sí mismos, en que sólo quieren terminar sus carreras para ganar su dinero y punto. Faltan ganas, compromiso. Falta voluntad, asumir la libertad. No se trata de ser de izquierdas, derechas, de centro, etc. Se trata de ser responsable y amar a tu país, a tu gente.
¿Y qué debe pasar en medio de todo lo que se reclama? Pienso en una educación superior estatal pública y gratuita, que las universidades estatales y también las otras del Consejo de Rectores sean financiadas por el Estado con el propósito de hacerlas gratuitas para sus alumnos de pregrado y que se generen las políticas necesarias para asegurar el compromiso de todos sus actores para que los proyectos se cumplan, porque ahí está la calidad, en cumplir con nuestras expectativas de forma responsable. No se trata de regalar, se trata de asumir la educación como lo que es, la base del país. En las siguientes líneas lo explico mejor.
¿Por qué debe ser gratis?
Creo que la educación superior (pregrado) en universidades estatales debería ser gratuita y financiada por el Estado, por una cosa de cambio generacional, de movimientos sociales. Es algo práctico:
La sociedad chilena, hace unos 100 o 150 años, era prominentemente agrícola. Son pocas las personas de mi generación que no tienen al menos un bisabuelo o tatarabuelo que haya vivido en el campo, en una zona rural o urbana precaria, donde el modo de vida de ellos entonces era el trabajo de la tierra, algo tan meramente técnico, era sobrevivir (en muchos casos) con los huevos que te daba una gallina. Chile es un país pobre y es pobre porque aún existe gente sin educación, que sólo se ha quedado con lo básico, con cuarto medio (¡o menos!). Y se da porque de la realidad rural de la que se hablaba, tuvo su fin casi definitivo hace sólo unos 50 años, con la migración del campo a las ciudades. Entonces estamos viendo hoy en día a segundas o terceras generaciones que han nacido por completo fuera de la burbuja casi medieval del campo chileno, con otra conciencia de lo que se quiere lograr en la vida, más global, estandarizada. A la sazón se ve que las necesidades han cambiado y, por ende, el Estado debe asumir esos cambios. Tenemos entonces los siguientes escenarios:
1. El Estado en el siglo XX, haciendo de la educación primaria y luego secundaria, algo seguro, que se sabe que es gratis en caso de no tener ni un peso.
2. Para ese entonces, hasta entrada la última década del siglo XX, con eso que el Estado aseguraba, era suficiente. Hasta se ha asegurado, entrando al siglo XXI, la educación pre-escolar.
3. La desigualdad empieza: porque la seguridad de estudiar se detuvo en la educación primaria y secundaria. Pasamos a ser un país con una imagen exterior decente en lo macroeconómico, pero por dentro pasaba algo: no se pudo seguir con la senda de asegurar educación, de decirle a la gente que hay algo más de el cuarto medio, que eso se exige. Pero ni siquiera hay necesidad de decirlo, porque el país lo pide y las personas lo saben, hay que entrar a pregrado para especializarse en lo que queramos, ese es el paso que sigue. Pero como vimos, desde que se sale de la enseñanza media, no hay más seguridad. Las becas no bastan. Me da lata ver mi situación personal: yo estudié pedagogía cuando las becas no eran fáciles de obtener como ahora. La beca que tuve me la gané porque yo postulé en primera preferencia a una pedagogía. Entré en cuarto lugar de mi generación, ¡y los tres primeros lugares no tenían beca! La razón era que no estaban pensando en su vocación, sino en un tema meramente crematístico sobre su futuro, ¡qué triste! ¡Qué tristeza que se preocupen más de las cosas que del valor de ellos mismos y no se la jueguen! Y ahora están con una deuda que no terminarán de pagar nunca o muy tarde. Me apesta. De eso comento más adelante. Tengo un amigo que estimo mucho, el tipo es un genio y estudió becado entero según me cuenta, ¿por qué no darle esa oportunidad a todos?
5. Un individualismo exacerbado. Yo soy muy conservador y cristiano, en ese sentido detesto cómo la vida de muchos no tiene valor, porque para ellos tener valor es tener el título de la universidad, es tener el auto, es alimentar a sus hijos, es darse viajes, es tener dinero, es tener departamentos carísimos y lindos, pero fríos, donde no hay pasión y sólo un televisor de última generación, cero reliquias y memoria familiar. Es esa gente que cree que Dios es para adorar, para agradecer, para pedir. Claro, lo digo desde un punto de vista cristiano, pero piensen en esto incluso si son ateos: ¿qué valor tiene esa gente si no es por cosas externas? Si tuvieran valor, valdrían por ellos mismos y tendrían ideas y ganas de desarrollar cosas, cualquier cosas, tendrían pasión. Esa pasión es la que se da en el mundo académico, en que tomas un rumbo en tu vida y eso es lo que se debe asegurar para que Chile crezca.
Gonzalo A. Luengo O.
Sunday, January 26, 2014
Camino solo por la carretera
Por Gonzalo A. Luengo O.
Todo estaba solo, no hacía mucho frío. Era octubre. 10 de octubre. Soy profesor y trabajo en una escuela que está junto a la misma autopista, a cuarenta minutos en bus; era increíble cómo llegué caminando al peaje que marca el límite y lo traspasaba, solo, en la noche, con la Luna llena. Saqué lecciones de lo que es caminar de noche y esa tuvo lo suyo: salir a caminar bajo la Luna es clave. De pronto me vi subiendo un paso nivel, un by-pass, era increíble caminar por donde mismo el bus se balancea cada día de trabajo o cada día que voy a visitar a mi amigo de Los Ángeles. Bajé esa gran curva levantada y me vi envuelto en la oscuridad más grande: olvidé que en la autopista no hay alumbrado público. La Luna fue clave, por eso lo decía.
Me pregunto quién está ahí, de noche, solo, vigilando. Una de las cosas que más amo de la carretera, son esas luces solas, que se ven a lo lejos, en medio del campo. Mi alma las interpreta, según siento, como esa esperanza, ese valor que hay en este mundo asqueroso. Cada vez deseo más volver a la carretera, a caminar de noche, viendo esas luces pequeñas, ignoradas, a lo lejos, la esperanza de un refugio. Pero bueno, seguí caminando y ahí estaba la Shell de nuevo. Creo haber pedido unas galletas para el desayuno además de la carga. Eran las 3am. El camino de vuelta fue igual, solo, muy oscuro.
Me impacta haberme dado cuenta del golpe sobre mi cabeza, del golpe de las estrellas y la Luna, en un camino en que ya no hay luces del mundo. Media hora más tarde, alcanzaba a divisar desde lejos, de nuevo las luces de la ciudad.
Subía de nuevo el by-pass y me fijaba más en la ornamentación del lugar. El peaje, la gente que estaba en las cabinas. Miraba mis zapatos, estaban nuevos y ya llevaba unos 15 kilómetros caminando. Pero eran de buena calidad por lo visto. De hecho, aún los uso y son los únicos que tengo en estos días. Y al lado de los zapatos, un gato muerto.
Recuerdo los gatos que he criado y cómo nunca vi sus cadáveres: simplemente se iban de casa. Algo de sabiduría tiene la vida y mucha gente, ya me pasó con alguien que simplemente me dijo que no quería saber más de mí y fue extraño, fue como ese gato que se va y nunca vuelve. Fue un favor: no vi los cadáveres, como el que veía ahora. Iba entrando a la ciudad. Ya estaban ahí los monumentos, una discoteca de la que desde lejos se percibían su ruido y beats.
Iba solo, escuchando, viendo señales de otras vidas a lo lejos, apreciándolas en la oscuridad del mundo. Y ahí estaba, cerca de casa: primero, me detuve en la cripta donde está Isabel Riquelme y Rosita O'Higgins.
Ya me acercaba. Y me detuve como siempre en la placa que recuerda el Real Colegio de Naturales de Chillán, del siglo XVIII o anterior. Eran las 4.20am. Me fui a acostar, a dormir a eso de las 5.30. O 6am. Alcancé a ver la luz.
Gonzalo A. Luengo O.
Sunday, November 10, 2013
La política y yo
Por Gonzalo A. Luengo O.
En este camino he tomado lo que me nace y que he aprendido en toda instancia de mi vida, una vida en que crecí mis primeros 28 años rodeado de toxicidad y de un ánimo agobiante y abusador que siempre me hizo ver lo malo de las cosas. Mi naturaleza es quedarme con lo bueno y enfrentar lo inútil que es quedarse con lo malo. Así, la diplomacia en su significado de hallar la manera de alcanzar la paz a través del diálogo y no las guerras, es lo mío. Si se trata de política, eso es lo que más se me acerca: quedarme con lo bueno. En política abundan los que no pueden decir nada bueno y serio sobre su adversario. Lo mío no es eso. Y lo vivo a cada momento.
Gonzalo A. Luengo O.
Wednesday, May 18, 2011
Algunas de mis escenas favoritas del cine
Por Gonzalo A. Luengo O.
El suicidio de Laura Brown
Echando al embajador De Spes
'¡Yo también puedo controlar el viento, señor! ¡Tengo un huracán dentro de mí que desmoronará a España y la dejará sin nada cuando se atrevan conmigo!'.
Entrando a la biblioteca en 'El Nombre de la Rosa'
La celebración de la victoria
El funeral de la Reina Amidala
La caída de Leeloo
Gonzalo A. Luengo O.
Friday, May 13, 2011
Judíos en Chile: Detrás de los ataques
Por Gonzalo A. Luengo O.
Chile: Educación y reacción frente a los judíos
Hacia un mundo sin discriminación
Notas
(1) Magendzo, Abraham. 2007. EDUCACIÓN RELIGIOSA EN CHILE: ALGUNOS RESULTADOS DEL PROYECTO: “HACIA UNA PROPUESTA DE EDUCACIÓN RELIGIOSA PLURALISTA EN CHILE Y COLOMBIA: FASE DIAGNÓSTICA”. http://mt.educarchile.cl/mt/amagendzo/archives/2007/10/educacion_relig_1.html. Consultado el 10 de mayo de 2011.
(2) Titular del periódico alemán Süddeutsche Zeitung, citado en Seewald, Peter. 2010. Luz del Mundo. Herder Editorial. Barcelona. España. Pág. 136.
(3) Seewald, Peter. 2010. Luz del Mundo. Herder Editorial. Barcelona. España. Pág. 136.
Otros sitios de interés
Sobre clases de religión en Alianza Cristiana y Misionera
Gonzalo A. Luengo O.
Thursday, February 03, 2011
Tweets del terremoto: TL del 27 de febrero de 2010
Por Gonzalo A. Luengo O.
Búsqueda y consideraciones
Palabras claves
Recolección
Análisis y comentarios
Resultado: Los tweets recolectados: TL del terremoto







































































































Tweets borrados, de usuarios ya no existentes o que protegieron sus tweets

Otros registros

ProTuiter también habla de la situación en Chile en cuanto a Twitter se refiere.
Notas
Gonzalo A. Luengo O.











