Tuesday, August 01, 2017

Perros que te ladran y te quieren morder

Por Gonzalo A. Luengo O.

Un aprendizaje de ayer: como algunos saben, siempre me agrada caminar por vías rurales o algo inhóspitas. Y me salió por primera vez una jauría. Los perros eran unos cinco más o menos. Todos furiosos conmigo. Se me acercaban constantemente y de seguro me morderían. Muy molestos y violentos. Y yo no los miré, solo apunté mis ojos al camino y seguí con la calma que me ha llegado en los últimos años. Y llegué a destino sin rasguño alguno, impecable. En la vida, por más amenazante que sea el perro o la persona y por más que moleste y te increpe así, por una primera impresión como la tuvieron de mí esos animales, mientras sigas tu camino y no los molestes de vuelta, no hay problemas. No vale la pena bloquearlos y tomar otro camino porque todos los caminos tienen problemas, es normal. Hay que seguir igual. Y a veces, nosotros mismos podemos ser como esos perros. Amemos al caminante que con paciencia aguantó que le siguiéramos el paso ladrando y siendo desagradables. Admirémonos de cómo ese caminante no se fue por otro camino y fue sabio al no tirarnos una piedra.

Gonzalo A. Luengo O.

Monday, May 22, 2017

No seamos como un dios de piedra

Por Gonzalo A. Luengo O.

Júpiter de Esmirna, foto sin derechos, tomada de https://en.wikipedia.org/wiki/File:Jupiter_Smyrna_Louvre_Ma13.jpg.

Una razón para que algunos crean que dios es uno solo, es que nosotros los humanos no dejemos de ser humanos y no nos volvamos dioses. Esos dioses de piedra, en altares inalcanzables, esos dioses que no entendemos, que nos mandan a comportarnos de tal manera y ellos no hacen nada.

Características de un dios de piedra:

- Está lejos y no te le puedes acercar.
- Él tiene la razón.
- Él dice qué hacer con tal que te mantengas lejos.
- Espera que todo lo hagas tú. Porque es de piedra. No se mueve.
- No habla tu idioma.
- Tú le celebras un día (o varios), le haces altares. Él no hará eso por ti. Porque es el dios.
- Tú estás salvado para él solo si tienes conocimiento. Conocimiento de que él es Dios y debes esperar a que él le salga en cualquier momento las ganas de tal vez bajar del Olimpo y tener misericordia.
- No se doblega, no se deja abrazar por nada excepto lo que él quiera.
- No se cae ante ti. Es dios.
- No hay razones para que sea sagrado. Solo es sagrado y punto.
- No puedes entrar a su casa. No puedes entrar a él.
- No te escucha.
- Él manda. Él no hace, tú debes hacer.
- Le haces un altar para calmarte, para intentar verlo cerca, y así no caer en gritarle al cielo para reclamarle por su olvido constante, porque solo te habla a veces.
- Existe.

Características de un hombre:

- No es dios, porque es hijo de hombre. O sea, humano.
- Se puede caer ante ti mil veces.
- Tiene razones porque tiene historia.
- No es dios: él aprende. No sabe todo.
- No es un dios de piedra distante: él abraza al que se lo pide. El abraza las llamas del infierno y se quema. Pero sigue adelante.
- Él es hombre: camina y se mueve, va de un lugar a otro, no tiene casa ni trono.
- Va donde lo llaman.
- Contesta a todos. Con mayor paciencia a los insoportables. Y así descubre la vida y la vive.
- Si no puede, dice por qué.
- Identifica a los otros humanos. Y los acoge. Entra en tu casa y tú a la de él.
- Está a tu altura, porque es humano.

Seamos humanos. Dios es uno.

Gonzalo A. Luengo O.

Friday, February 10, 2017

Aprender inglés: la mejor manera de hacerlo

Por Gonzalo A. Luengo O.

Soy profesor de inglés y muchas personas me preguntan «¿cuál es la mejor técnica para aprender inglés?», y la respuesta, en gran medida, es esta:

1. Debes saber suficiente castellano. Y para eso, debes vivir ocupando el Diccionario de la Real Academia y el Diccionario Panhispánico de Dudas. Ambos están en Internet.

2. Cuestiona todo lo que crees saber sobre leer y escribir en castellano. Aprender es de NO PARAR. Yo, en mi tercer año de universidad, recién aprendí a escribir la expresión 'a ver'. Lo juro. También recién en cuarto medio aprendí la conjugación del verbo ir como 'iba'.

3. Es sumamente difícil aprender otro idioma si no conoces el tuyo. En particular idiomas occidentales y con tanto en común. Hay tantas palabras tan parecidas al español que realmente es como si no hablaras en inglés a veces, sino en español.

4. Aprender un idioma solo por aprenderlo, no tiene NINGÚN SENTIDO. Si tu vida tiene sentido, entonces aprender un idioma tendrá sentido también. ¿Qué te gusta hacer en tu vida realmente? ¿El trabajo que tienes realmente te encanta y no puedes parar de hacerlo? Si tienes eso claro, entonces para aprender otro idioma solo te queda revisar y nutrirte de todo lo que hay en inglés sobre esa materia que te gusta.

5. El inglés, así como cualquier idioma, se usa para hablar, escribir, leer y escuchar. Ocupa el inglés en esas cuatro cosas con los temas que te gustan. Adquirir vocabulario es clave y si lo adquieres con algo que te haga sentido en tu vida y que te guste, es la clave. Aprender por aprender no tiene mucho fin como ya decía.

6. Busca libros del tema que te gusta en inglés. Mira videos, etc. Ocupa el traductor automático. El tema es no parar de aprender.

7. Es tema de costumbre: comunícate en inglés cuando lo consideres y lo necesites.

8. El tema simple es ése: adquirir vocabulario. Usar un traductor automático. Tener tus aparatos en inglés.

9. Puedes perfectamente tomar un curso por internet gratis. El resto depende del uso que tú le des al idioma. Si no lo usas o empiezas a buscar a gente para hablar de cualquier cosa, es difícil empezar. Parte por ti mismo, por los temas que te gusten.

10. La gente no aprende nada en el colegio porque como profesores nosotros tratamos cosas SIN DETALLE, excepto algunas cosas y ahí es donde el profesor es único. La idea es que tú tengas vida propia y te especialices y seas fan de algo. Y teniendo eso claro, usarás el inglés en eso. Hay mucha gente que no tiene pasiones y solo quieren vivir no más, consumir, pasarla bien, salir de vacaciones. No han tenido golpes en su vida muy fuertes aún y sus intereses no se han desarrollado. Yo a veces pienso qué sería de mí si yo hubiese dejado de lado mi pasión por la genealogía o la filatelia y me hubiese dedicado a ganar dinero. A esta hora no tendría un trabajo más o menos estable y estaría muerto de hambre. Creo que debes VIVIR primero y luego empezar a adquirir vocabulario del idioma que quieras aprender.

11. El inglés, el chino, el alemán... son como agua: el sabor se lo pones tú. Y ponerle sabores de todos lados es algo que no es preciso, hace que tu aprendizaje sea inconsistente.

12. En otras palabras: vive la vida, sé tú mismo, no faltará el que te diga que eres un alumbrado o creído o que no mereces meterte en ciertos temas (o que no podrás ganar dinero con eso): tú métete, profundiza, cuestiona todo, está abierto a descubrir cualquier verdad, busca en libros, bibliotecas virtuales, libros antiguos, cartas viejas, internet tiene todo eso. Júntate con otros que compartan tu interés en la vida, ámalos, porque es inevitable. Sé feliz.

Gracias mi estimadisisísimo Tommy Cabello por inspirarme a escribir esto. Eres un peso de Coquimbo, Tommy.

Gonzalo A. Luengo O.

Wednesday, January 18, 2017

El arzobispo comido por ratones

Por Gonzalo A. Luengo O.

En 2016 vi la película 'Vision' de 2009, que relata la vida de Santa Hildegarda de Bingen (http://www.imdb.com/title/tt0995850). En ella, se menciona a una autoridad de la Iglesia que la favoreció, el Arzobispo de Maguncia Enrique I (ca. 1080-1153). Mi inquietud era ver quién era él, pero finalmente terminé viendo una imagen muy extraña de otro Arzobispo de Maguncia rodeado de ratones, ilustrado en la 'Crónica de Nuremberg', que encontré en un sitio web de la Biblioteca Morse del Beloit College. Acá está:


¿Por qué está rodeado de ratones? La respuesta la hallé, entre otros lados, en dos libros en particular:

Primero, todo parte de una leyenda que ha sido llevada en Alemania y el centro de Europa como un cuento folclórico. Una versión de él se puede leer en 'Folk tales from many lands' ('Cuentos folclóricos de muchas tierras') de Lilian Gask de 1910 (está digital una copia de la Universidad de Cornell: https://babel.hathitrust.org/cgi/pt?id=coo1.ark:/13960/t5gb2nq4x).

El cuento es así: Hatto II, Arzobispo de Maguncia de 968 a 970, olvidó casi todo lo espiritual y se dedicó solo a acrecentar su fortuna. Tenía las tierras más ricas del país. Un día, el río se desbordó y arruinó las cosechas de todo el pueblo. Vino una hambruna terrible. La gente se acercó al arzobispo para pedir ayuda, ya que él tenía todo el trigo guardado, pero día tras día y risa tras risa, él les decía que debían solucionar el problema por ellos mismos. Hasta un punto en que les dijo 'mi trigo es demasiado precioso como para dárselo a ratas hambrientas'. Pero las personas no se detuvieron en demandarle ayuda. Hatto estaba muy molesto, así que les dijo que finalmente les daría pan y trigo una noche y que lo esperaran en un granero vacío que tenía. La gente fue al granero y lo esperó ahí. Hatto mentía: después de ofenderlos a través de una ventana y encerrarlos trabando la puerta, mandó a que quemaran el granero. Él disfrutó la escena, viendo a todos muriendo quemados. Esa noche el durmió normalmente. Pero al despertar, una pintura de él hecha por algún prominente artista, se encontraba en el suelo, devorada por ratones. Él vio las marcas de sus pequeños dientes. Ése día, alertado por sus sirvientes, supo que los ratones que estaban en el granero quemado escaparon y se dirigían hacia él. Era algo inusual: un mar de ratones. Él tomo un caballo y salió escapando lejos. Llegó a la orilla del río y tomó un bote hacia un islote que tenía una torre. Entró a la torre pensando que estaría a salvo. Pero a lo lejos, vio cómo su fuerte caballo había sido comido por las ratas. Y los animales venían hacia él cruzando el río. El mar de ratones rodeó la torre y empezaron a parecer en todas direcciones. Pronto, Hatto fue devorado vivo por ratones.

Cruel historia. En el libro 'Fables Respecting the Popes in the Middle Ages' ('Fábulas respecto a papas en la Edad Media', página 63: https://play.google.com/store/books/details?id=Ni3ZAAAAMAAJ&rdid=book-Ni3ZAAAAMAAJ&rdot=1) de Johann J. I. von Döllinger, se explica que en la cultura popular y desde hace siglos, siempre se ha querido retratar a los gobernantes muriendo de forma trágica, particularmente en la horca. En este caso se eligieron los ratones y a un gobernante encerrado en una torre. Esta historia se repite en el folclor constantemente.

La torre sobre el islote fluvial realmente existe en Bingen am Rhein, ciudad en que nació Santa Hildegarda:


Gonzalo A. Luengo O.

La tradición de renunciar

Por Gonzalo A. Luengo O.

El Papa Benedicto XVI pasará realmente a la historia como un reformador, al menos en cuanto a iniciar una costumbre se refiere, si el Papa Francisco renuncia también al papado.

Benedicto XVI. (Imagen en el dominio público).

Francisco. (CC BY-SA 2.0, Casa Rosada, Presidencia de Argentina).


Un caso es el de los reyes de los Países Bajos desde la Reina Guillermina, que abdicó en su hija Juliana en 1948. Juliana abdicó a su vez en su hija Beatriz en 1980. Y Beatriz abdicó en su hijo Guillermo en 2013. Benedicto XVI, ¿será como Guillermina?

Gullermina. (Por Mies Merkelbach & Bobby Rosenboom).

Juliana. (Por  Rob C. Croes, Anefo, CC BY-SA 3.0).

Beatriz. (Por RVD, Jeroen van der Meyde, CC0 1.0).

Guillermo. (Por RVD, Jeroen van der Meyde, CC0 1.0).

Gonzalo A. Luengo O.

Wednesday, December 14, 2016

Tutorial para enfrentar a gente que no nos agrada

Por Gonzalo A. Luengo O.

¿Hay alguien que comunica sus ideas políticas y sociales en Facebook, Twitter u otras redes y te parece que no debería decir tanta cosa? ¿Encuentras que una persona no es digna de estar hablando de ciertas cosas? ¿Crees que cierta persona es ordinaria y de mal gusto? ¿Te da repulsión y asco la forma de vida de otra persona porque crees que no es digna y no respeta tus valores? Bueno, mientras esa persona no te haga daño o haga algo ilegal, debes saber que el mundo está lleno de gente como ella y como tú mismo. ¿Qué puedes hacer frente a esa repulsión y ganas de corregir a esa otra persona? Acá tienes cuatro opciones:


1. Convencerte que lo que esa persona escribe, publica o hace de su vida es algo que no merece mayor análisis, ya que te parece lo suficientemente claro como para formarte una opinión sobre ella y saber que está mal o que no debería ser así. Entonces puedes empezar a decirle en su cara e incluso públicamente todo lo malo que es y lanzarle así todo lo que tú firmemente crees que merece.

2. Tratar que esa persona aprenda de ti, darte tiempo de hablar y tal vez aprender tú mismo de ella. Conocer a la otra persona más allá y preguntarle de manera discreta por qué dice lo que dice y hace lo que hace. Y compartir. Y eso requiere de tiempo, trabajo, aceptación. Y quedarte con lo bueno de las cosas sabiendo que nadie tiene la razón. Seguir adelante sin alejarse del otro. Y en vez de pensar mal, decir 'creo que estás mal, porque lo mejor es esto' y así aprendemos.

3. Quedarte en silencio y no hacer nada. Eso implica que no te interesa nada. Y así es este punto: en silencio. En general, si tomas este punto, es porque en realidad no te interesa esa persona. Si dedicas más de cinco segundos en pensar en ella y lo horrible que es, te tengo una noticia: te importa. Te interesa. Enfréntalo.

4. Otra opción es enojarse mucho o asquearse y hacer cosas como buscar que otra persona comente algo criticando a esa persona y tú le pongas 'me gusta'. Es como esa gente que dice 'descubrí que somo amigos porque tenemos los mismos enemigos'. Esta opción contempla hablar mal del resto a sus espaldas e invalidar cada cosa que el resto diga. ¿Por qué? Porque te quedaste con lo malo.

Y este ha sido el tutorial.

Gonzalo A. Luengo O.

Nadie elige

Por Gonzalo A. Luengo O.

Nadie elige la sexualidad, el color de piel, el periodo de la historia ni el mundo en que nació. Pero uno sí puede elegir asumir todo eso y vivirlo, con todas las fuerzas, la verdad, el amor y convicciones. No vivir es pensar que todo tiempo pasado fue mejor. ¡El que puede ser mejor es uno mismo! La libertad parte por dentro.

Gonzalo A. Luengo O.

Saturday, February 06, 2016

Cómo funciona todo

Por Gonzalo A. Luengo O.

El universo es enorme y lo contiene todo. Y cada parte de él, cada animal, piedra, planta, etc., cada cosa, es un resumen de ese todo expresado en diferentes proporciones. Es así como se conforma la diversidad de ese todo. ¿Cómo es posible que nada salga expulsado del universo? Porque efectivamente, el todo no podría ser lo mismo sin alguno de sus componentes: cada cosa es importante siendo tal como es. La pieza clave es lo bueno, eso es lo que ata a todo en el universo. Y es en percibir lo bueno que la existencia cobra sentido.

Percibir lo bueno es muy difícil en ocasiones en que, bajo nuestra percepción, pareciera no estar presente. Pero está.

Cada persona tiene lo bueno en ella, pero como nadie es igual a otro, ya que el universo se resume en dosis distintas en cada ser, su percepción de lo bueno también varía. Es así como para mí, cierta piel, ciertos labios, cierto cabello, ciertas piernas y ciertos ojos me harán sentir atracción y amor inmediatos hacia quien los posee. O cierta música, o ciertas tradiciones. Cada persona tiene en sí misma lo bueno presente de forma tan única, que entonces verá lo bueno en otros (seres, fenómenos, etc.) de una manera particular. Y así es como algunos, de acuerdo a su historia y las características del cuerpo que ocupan, reaccionarán ante la diversidad del universo todo. Ante cada una de sus partes. Y entonces no podrán ver lo bueno a veces.

Comprender que cada persona tiene su propia percepción de las demás cosas y que puede amar a unas y a otras no, es finalmente la forma en que somos capaces de ser nosotros mismos íntegramente. Por esa razón no es bueno juzgar a nadie por sus sentimientos, por lo que le nace sentir y hacer. Mientras más una persona sea lo que siente, más sentido expresa el universo. Y debido a que cada uno es como es de forma graciosa y natural, es que, por ejemplo, hay amigos que no necesitan ni de tiempo ni de espacio ni de ninguna variable para amarlos de forma automática y hacerlos parte de nuestras vidas. Todo tiene que ver con cómo vemos lo bueno desde acá, desde los extraños límites que son nuestros cuerpos y nuestra historia.

¿Cómo vivir, entonces? Quedándose con lo bueno, ayudando a que no haya otras personas que interrumpan la libertad de los demás (ayudando, o sea, a que vean lo bueno). Y quedarse callado cuando no podemos ver lo bueno y percibimos como malas algunas cosas. Al menos tratar, con criterio, de hacerlo siempre que sea posible. Y no negarse a amar o al menos dejar saberlo. O saber que en ese instante en que nos miramos a los ojos, en realidad estamos tratando de percibir lo bueno: cuando ambos lo encontramos, lo sabremos una milésima de segundo o menos antes de querer abrazarnos.

Gonzalo A. Luengo O.

Friday, January 01, 2016

La libertad de sentir

Por Gonzalo A. Luengo O .

Daniela, una chica de Twitter con la que hablo de hace años, escribió: 'Y me cargan las personas arribistas. Yo soy muy resentida social y abajista, detesto el jactarse de cosas y plata'. Eso me hizo contestarle esto:

'En realidad, con eso quieres decir que detestas no ver a la persona pura, sin extras, valerse por sí misma. Pienso así. Siguiendo la idea, encuentro lamentable personas que para sentir, deban tener cosas o visitar lugares. Como ir a las cataratas del Niágara para llegar diciendo 'ahí sentí paz'. Eso es pobreza, tener que ir lejos cuando los sentimientos los descubres siendo tú mismo y donde sea que estés. Pero no, hay gente que ama consumir (viajar, tener) y recién ahí logran sentir. Están bloqueados por cosas y no logran ser ellos mismos. Creo que la gran molestia en relaciones humanas, es finalmente no ver quién es realmente la otra persona y que esa persona no necesite nada para demostrarte quién es, si te ama realmente, si te odia en realidad, si siente excitación sin estar en NYC'.

Valerse por sí mismo, ser uno mismo reconociendo que no puede tener seguridad de nada externo, que necesitamos ayuda y encontrando los sentimientos sin algo extra sino interior, es encontrar el cielo.

Gonzalo A. Luengo O.